Un comienzo positivo en la vida de los niños y niñas, está asociado directamente a un desarrollo constante en su bienestar psicológico o emocional. Esto a su vez, está enlazado de manera permanente al contexto en que empieza a desenvolverse en la vida y su entorno familiar, educativo, social, entre muchos otros. El bienestar emocional de un niño/a abarca un amplio espectro de condiciones y actividades. 

Los primeros cinco años son esenciales para el desarrollo tanto del cerebro, como del bienestar emocional de los niños. Lo que ocurra en su vida durante este período dictará, en gran parte, el comportamiento y pensamientos por el resto de su vida. Durante este tiempo se desarrollarán los rasgos como la autonomía personal, la identidad, la empatía y la comunicación. 

Existen muchas maneras para que los padres cultiven de manera correcta el desarrollo y bienestar emocional de los niños. A continuación, te compartimos 10 consejos que te ayudarán a crear un entorno saludable para que tus hijos se desarrollen de la mejor manera.

Trátalos con ternura, amor y atención

El vínculo emocional que desarrollaremos con nuestro bebé en los primeros años de su vida afectará directamente cómo funcionará su cerebro. Al crear un lazo fuerte con ellos, le estaremos ayudando a enfrentar el estrés y malas experiencias en la mayoría de escenarios de su vida adulta. 

Responde a las señales de tu bebé

Todos los sonidos, muecas y movimientos que los bebés hacen son señales de querer comunicarse con nosotros. Actos como llorar, nos muestran lo que ellos necesitan. Si aprendemos a interpretar las señales que nos dan los bebés, podremos formar un fuerte vínculo con ellos. 

Establece rutinas 

Una rutina diaria ayuda a que los niños se sientan seguros en su ambiente. Esto les ayuda a prepararse para lo que sigue en el día. Seguir una rutina para siestas y su hora de dormir, como cantarle una canción y cerrar las cortinas, ayudan bastante para que aprendan a seguir un horario fijo. 

Elige un lugar seguro para que juegue y explore

Explorando, los bebés aprenden a conocer el mundo que los rodea. Además, la forma más efectiva de enseñarles algo es jugando. Asegúrate de que no haya objetos dañinos y revisa que las áreas sean seguras para que explore, además de estar presente en todo momento. 

Utiliza la disciplina para guiar

A medida que los niños exploran el mundo, necesitan que estemos presentes para establecer límites. Sin embargo, hay que tener claro que disciplinar no es castigar. Debemos guiarlos siempre con amor y constancia, sin golpearlos o sacudirlos, ya que lo único que aprenden de estas acciones es el miedo. 

Como padres tenemos la responsabilidad de influir positivamente en el bienestar emocional de nuestros hijos. Con estos consejos, te será más fácil establecer un vínculo para criarlos de la mejor manera.

 

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